¿De verdad necesitas tu propio asistente interno con IA? Diferencias entre usar ChatGPT y montar un RAG corporativo
¿De verdad necesitas tu propio asistente interno con IA? Diferencias entre usar ChatGPT y montar un RAG corporativo
Muchas empresas llegan con la misma duda:
“Si ya existe ChatGPT (o Copilot, o Gemini…), ¿para qué montar nuestro propio asistente interno con IA?”
Es una pregunta muy razonable.
La realidad es que no siempre tiene sentido crear un asistente propio basado en RAG corporativo… pero cuando lo tiene, la diferencia es enorme.
En este artículo vamos a aterrizar, en lenguaje de negocio:
- Qué puedes hacer “tirando” solo de ChatGPT u otras herramientas generales.
- Qué añade realmente un RAG corporativo (un asistente que se apoya en tus datos internos).
- Y cuándo compensa dar ese paso… y cuándo no.
Qué puedes resolver solo con ChatGPT (o IA “generalista”)
Empezamos por el suelo, no por el tejado.
Las herramientas de IA generalistas (ChatGPT, Copilot, etc.) son muy buenas para:
- Redactar y reformular textos (emails, comunicados, borradores de documentos).
- Hacer resúmenes rápidos de contenido que le pegues tú mismo.
- Ayudar con ideas, estructura de presentaciones, mensajes, guiones.
- Explicar conceptos de negocio o técnicos en lenguaje sencillo.
En muchas empresas, solo con esto ya se puede ganar:
- Velocidad en el día a día.
- Menos tiempo escribiendo desde cero.
- Más claridad en la comunicación.
Y todo sin montar nada propio: basta con formar mínimamente al equipo y fijar unas reglas básicas de uso (qué se puede y qué no se puede compartir).
👉 Si tu objetivo es ganar productividad personal y de equipo en tareas genéricas, ChatGPT y compañía son más que suficientes.
Qué no te va a dar ChatGPT “de serie” dentro de tu empresa
El problema aparece cuando quieres que la IA haga cosas que requieren:
- Conocer procedimientos internos de tu empresa.
- Responder basándose en contratos, políticas, fichas de producto, documentación propia.
- Mantener una versión “oficial” de las respuestas, alineada con tus políticas.
Ahí empiezan los límites:
- ChatGPT no sabe cómo trabajáis por dentro.
- No conoce tus flujos de aprobación, tus herramientas, tus reglas específicas.
- No puede “memorizar” toda tu documentación interna de forma continua.
- Le puedes copiar/pegar cosas, pero no es un “empleado” que viva pegado a tus repositorios.
- No controla quién ve qué.
- No es lo mismo lo que puede ver una persona de RRHH que alguien de atención al cliente.
En resumen:
ChatGPT es un gran aliado individual, pero no es, por sí solo, un sistema de conocimiento interno de la empresa.
Qué es realmente un RAG corporativo (y qué aporta de más)
Un RAG corporativo es un asistente que:
- Se conecta a tus fuentes internas (documentación, wikis, intranet, etc.).
- Recupera la información relevante para cada pregunta.
- Genera la respuesta usando solo ese contexto, citando fuentes y respetando permisos.
Esto te permite:
- Tener una “fuente oficial” de respuestas para el equipo.
- Reducir dudas repetitivas a RRHH, operaciones, soporte interno, etc.
- Asegurar que lo que responde la IA está alineado con tus políticas y procesos.
La diferencia clave es esta:
ChatGPT “normal” responde desde el mundo.
Un RAG corporativo responde desde tu empresa.
Cuándo te basta con ChatGPT (y no necesitas RAG, al menos de momento)
Hay varios escenarios en los que, honestamente, no tiene sentido meterse a montar un RAG corporativo:
- Tu documentación interna es mínima o está muy desordenada.
- Casi todo se resuelve preguntando a personas clave.
- No hay repositorios claros ni “fuente de verdad”.
- El volumen de preguntas internas o de soporte no es tan grande.
- El coste de oportunidad de montar algo propio no se justifica.
- Estáis empezando con IA.
- Nadie ha usado todavía ChatGPT de forma seria en el día a día.
- No hay todavía cultura mínima de IA en la organización.
En estos casos, tiene más sentido:
- Formar al equipo en buen uso de IA generalista.
- Definir casos de uso personales y de equipo (plantillas, prompts, flujos).
- Ir recogiendo dónde realmente duele la falta de automatización o de acceso al conocimiento.
Solo con esto, ya puedes ganar mucho… sin tocar todavía RAG.
Cuándo sí tiene sentido plantearte un RAG corporativo
Hay un momento en el que la conversación cambia.
Empieza cuando:
- Tu equipo ya usa IA generalista, pero se queda corto.
- “Nos ayuda con correos y resúmenes, pero seguimos buscando las cosas a mano en la intranet”.
- Tienes documentación interna suficiente y relativamente ordenada.
- Procedimientos, políticas, fichas, manuales, base de conocimiento…
- Hay áreas con mucho volumen de consultas repetitivas.
- RRHH, soporte interno, operaciones, consultas de clientes sobre productos.
Ahí es donde un RAG corporativo puede:
- Reducir tiempos de respuesta.
- Quitar presión a equipos clave.
- Dar una experiencia homogénea a todo el mundo.
Y, sobre todo, transformar la IA desde:
“una herramienta que usa cada uno”
a
“un activo corporativo basado en nuestro conocimiento interno”.
Preguntas rápidas para saber en qué punto estás
Te propongo 5 preguntas muy directas:
- ¿Tu equipo ya usa (o está dispuesto a usar) IA generalista en el día a día?
- ¿Tienes un volumen relevante de dudas internas repetitivas?
- ¿Existe documentación interna suficiente para que un asistente pueda “beber” de ella?
- ¿Hay un área concreta donde un asistente interno con IA tendría impacto claro?
- ¿Alguien de negocio está dispuesto a “apadrinar” el proyecto?
- Si la mayoría son no → estás en fase de cultura y orden, mejor seguir con IA generalista.
- Si hay varios sí claros → tiene sentido explorar un piloto de RAG corporativo acotado.
¿Y si empiezo combinando ambos?
Una buena estrategia intermedia es:
- Formar a tu equipo en uso responsable de ChatGPT / Copilot
Para ganar velocidad y cultura de IA. - Elegir un caso de uso muy concreto donde el conocimiento interno sea clave.
- Montar un piloto de RAG corporativo solo para ese caso de uso.
De esta forma:
- Aprovechas lo mejor de cada enfoque.
- No conviertes el RAG en “la solución para todo”.
- Aprendes sobre tu propia realidad con un riesgo controlado.
Cómo te puede ayudar Teadmisi en este punto
En Teadmisi no empezamos preguntando por el modelo, sino por el para qué y el desde dónde:
- Revisamos contigo si hoy te basta con IA generalista bien usada.
- Identificamos casos donde un RAG corporativo sí tendría impacto claro.
- Diseñamos un piloto de asistente interno con IA acotado, medible y útil.
Si estás justo en ese punto de duda entre “tirar de ChatGPT”:
- Reserva ya una llamada exploratoria de 30 minutos
- O escribe directamente a hola@teadmisi.cloud con el asunto «ChatGPT vs RAG»:
